- 1 de marzo de 2018

Desarrollar el talento, para impulsar la Economía del Conocimiento

Escribe Carlos Pallotti* (foto).- En la columna de la semana anterior, describí lo que entiendo son los cuatro pilares para el desarrollo de la Economía del Conocimiento: Talento, Conocimiento, Innovación y Riqueza. Profundicemos un poco en este primer tema: La gestión del talento.


Pallotti, CarlosTalento es por definición la especial capacidad intelectual o aptitud que una persona tiene para aprender las cosas con facilidad o para desarrollar con mucha habilidad una actividad. O sea, el talento es intrínseco del ser humano, no de las máquinas o procesos.

En las actividades productivas cerebro intensivas, las personas tienen que desarrollar habilidades cognitivas, para estar preparadas para trabajar en ellas. Es decir, mas que habilidades manuales es necesario obtener habilidades intelectuales. Y si bien el autodidactismo es posible en algunas mentes privilegiadas, la fuente natural para desarrollar estos talentos es la educación y el estudio.

¿Cómo preparamos a nuestros trabajadores, técnicos y profesionales para esta revolución productiva digital en la cual estamos inmersos? He aquí uno de los principales temas que deberíamos debatir como sociedad. Porque de esto dependerá en buena medida qué oportunidades tendremos de cara al futuro.

¿Formamos a nuestro jóvenes para entender estos desafíos de la moderna economía?

¿Tenemos los perfiles profesionales requeridos por las actividades mas dinámicas?

¿Tenemos un sistema educativo formal que cubra las necesidades básicas o avanzadas que son requeridas?

¿Podemos pensar la educación como un proceso que esté basado en los mismos métodos de hace un siglo o mas?

¿Nuestros niños en primaria son formados dándoles conocimientos imprescindibles para entender procesos lógicos, de compresión de textos, y trabajo en equipo?

¿Nuestras escuelas secundarias, especialmente nuestras escuelas técnicas, están orientadas -mas aún..están preparadas- para los perfiles educativos que hoy son requeridos?

¿Nuestras universidades forman personas para las actividades que Argentina requiere y donde pueden tener un futuro profesional próspero?

Podríamos seguir formulando preguntas y preguntas. Y todas son válidas probablemente.

Intentando obtener respuestas, seguramente nuestra primera mirada irá a cuestionar al sistema educativo, esperando que ellos resuelvan lo que la sociedad no hace. Es como pedirle a los jueces que actúen sin tener las leyes que debate el Congreso. Ellos juzgan en función de las leyes que la sociedad manda a través de sus legisladores. De la misma manera nuestros educadores, educan con las leyes y reglamentaciones que la sociedad le fija. Y la sociedad debate poco y se involucra menos en la educación.

johnWilliamsNew2Aunque habría que decir que en este caso, no son tantos los especialistas en educación que se abocan a proponer los cambios que podrían ser requeridos. Porque como escuché años atrás a un economista “la educación es uno de los sistemas mas conservadores de la sociedad“. El profesor John Williams (foto), del MIT, me mostró hace unos pocos meses, un cuadro del Renacimiento de una clase en la Universidad de Bologna. Tenía bancos con estudiantes (o discípulos), y un profesor al frente. ¡Como aún lo es hoy!

Lo cierto, es que la moderna economía, necesita patrones educativos diferentes, métodos diferentes y hasta carreras diferentes. Y si no lo hace la educación formal, lo hará -nos guste o no- la educación informal. Y algo de eso ya estamos viendo. Esta forma educativa es anacrónica, y poco controlada, con lo cual las hay de buena y mala calidad y de baja trazabilidad.

No soy un pedagogo por lo que nunca me animaría a decir cómo formar a una persona. Por suerte tengo entre mis amistades a muchos buenos docentes e investigadores los cuales me han ayudado a pensar políticas educativas. Todo mi agradecimiento para ellos. Pero sí, creo que podemos ensayar algunas líneas de pensamiento al respecto.

No poner énfasis en las ciencias duras desde la niñez, es realmente temerario para un país. En Estados Unidos vi jardines de infantes y escuelas primarias “de ingeniería”, donde le dan vía capacitación o juegos, conceptos de lógica, robótica, y programación.

No desarrollar las escuelas técnicas como un factor de cambio de la economía, es todo un desperdicio y también en cierta media un fraude para muchos que van a buscar un nivel de estudio con salida laboral. Hace poco fui a visitar una escuela técnica en la provincia de Buenos Aires, donde los futuros técnicos informáticos, estaban limando madera y soldando canastos (¿?), porque era exigido el ciclo básico técnico para que su título sea reconocido. Y jamas habían tocado una computadora en clase. Increíble tal regulación. Sobremanera cuando el @plan111milaún con sus limitaciones– ha demostrado que en un año intensivo se puede aprender a programar y que eso sirve para obtener un empleo, ¿por qué entonces no enseñarles algo parecido incluyendo algunas materias básicas de formación general?

Que en las escuelas secundarias los alumnos se formen principalmente en materias “sociales” y pocas “técnicas”, no parece ser lo mas indicado para una sociedad que vive hiperconectada y donde seguramente muchos de sus alumnos trabajaran con computadoras o celulares. “No usar el celular en clase” dicen algunos carteles en muchas escuelas… En pocos, muy pocos lugares, los educan en el uso inteligente de redes sociales, búsqueda de la información, y adquisición del conocimiento. “Use el celular en clase” yo pondría. En algunos lados antes de enseñar a programar, hubo que hacer un curso breve de comprensión de textos, lógica y matemáticas… todas cosas que se deberían haber aprendido en el ciclo secundario. Algo no anda bien por allí.

Que nuestras universidades sean principalmente formadores de grado, postgrados y doctorados, y solo tangencialmente tecnicaturas.

-muchas veces tecnicaturas aranceladas en universidades públicas– creo que las limitan en su real potencial. Al fin es allí donde reside el conocimiento, ¿por qué no ver de transmitir estos con diferentes métodos y formatos? Claro que hay que innovar. De eso se trata. Hay que salir de cierta “zona de confort” e innovar. El mismo Williams, del MIT me lo mencionaba expresamente “¿5 años para formar un ingeniero? ¿Y por que no 3, o 4 o 1 ..? Tener materias básicas y luego enfocarse en competencias”. En Argentina tenemos un título no aprobado pero muy demandado, los “cuasi ingenieros”. Algunos de ellos con carreras espectaculares en empresas de primera línea. Y se formaron en universidades.

– ¿Y que hacemos con los que salieron del sistema educativo, pero tienen habilidades cognitivas? Mas del 50% de nuestros jóvenes no terminan la secundaria. Y la mayor parte de quienes entran a las universidades desertan en los primeros años. Se van mayormente al sistema laboral, a desempeñarse en tareas que requirieren baja capacitación, y solo en pocos casos, donde ellos buscan una capacitación por su cuenta o en empresas que les ofrecen cursos de entrenamiento, se forman para poder obtener un empleo de mayor calidad, especialmente en la Economía del Conocimiento.

Estructurar actividades tan complejas como desarrollar un software, proyectar una usina eléctrica, diseñar un centro comercial, construir un satélite, o analizar los datos financieros de una compañía, no requiere de un único perfil educativo. Son necesarios técnicos, profesionales, líderes de proyecto, programadores, diseñadores, productores audiovisuales, etc. etc., por lo que articular planes educativos para esta actividad es una tarea que requiere soluciones integrales, sustentables en el tiempo y sobre todo dinámicas.

Durante mi gestión en el Ministerio de Producción impulsamos el @plan111Mil, como forma de dar solución a uno de los déficit mas importantes, el de programadores. Y quedó para que gestiones posteriores prosigan el desarrollo del plan para formar mas ingenieros, y extenderlos a otras actividades como ser la instalación de redes, diseñadores gráficos, y tantas otras más que quedaron con planes elaborados. Este plan fue una forma de ir dando respuesta concreta a problemas reales en la economía del conocimiento.

De eso se trata, de dar pasos sucesivos y concretos para que nuestra gente vaya obteniendo los talentos requeridos. Los necesitamos, Argentina los necesita.

Pero necesitamos la sociedad debatiendo esto. Y exigiendo que sus dirigentes y educadores atiendan estos temas.

Y no nos olvidamos de los otros tres pilares: conocimiento, innovación y riqueza. Porque con el Talento solo no alcanza para estructurar una auténtica economía del conocimiento. Pero de ellos hablaremos en próximas columnas de opinión.

* Carlos Pallotti – ex subsecretario de servicios tecnológicos e innovación productiva, de amplia trayectoria empresaria; dos veces presidente de la Cámara del Software y Servicios Informáticos, propulsor de la Ley del Software; director ejecutivo de ArgenCon, Argentina del Conocimiento, que promueve ampliar este campo de los servicios de talento argentino para el mundo.

Tags: Carlos Pallotti, conocimiento, Cuatro Pilares, economía del conocimiento, educacion, innovación, John Williams, Plan111mil, programadores, riqueza, talento

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