- 12 de mayo de 2017

Encuentro RAET sobre los Humanos Recursos

Todo cuanto sigue tiene que ver con Humanos Recursos, antes que con Recursos Humanos. Es un juego de palabras sí, pero en el encuentro de especialistas que realizó RAET en Colonia, Uruguay, predominó ese mensaje. Sino ¿qué tiene que ver el relato de una madre acerca de cómo salvó a sus mellizos nacidos prematuros en medio de la nada? O bien ¿qué tendrá que ver la foto de un niño, ese mismo niño que ahora está en una entrevista de ingreso a su nuevo empleo?


Durante un día y medio, en Colonia, Uruguay, una decena de especialistas hablaron de talento, de capital humano y de la necesidad que tienen las empresas en encontrarlos, cuidarlos, promoverlos y hacer que aporten sus cualidades a sus organizaciones. Y junto a ello el aporte de las nuevas tecnologías no solo en medir el desempeño, sino en lograr lo mejor del talento humano y hasta advertir qué está faltando y predecir el futuro cercano. Fue en el coloquio que la compañía RAET organizó para un doble centenar de sus socios y clientes en latinoamérica, la región que gestiona el argentino Alvaro Capobianco.

Fueron intervenciones vivas, algunas de humor hilarante y otras emotivas hasta la conmoción, como la de Laura Miedziak, al contar cómo alumbró 5 años atrás a mellizos muy prematuros, de apenas 800 gramos y cómo se repartía en el abrazo a cada bebé, sacándolos de la incubadora y poniéndolos en su pecho para que el olor, el calor y los latidos de la mamá dieran a esos bebés el aliento para luchar por sus vidas. ¡Y lo lograron; ella y sus bebés, lo lograron!

Los equipos de monitoreos iban reflejando cómo a cada abrazo mejoraba el oxigeno en sangre y el ritmo de los corazones de los bebés. El parto la sorprendió en un lugar alejado de todas las grandes clínicas y los médicos fueron muy cautos hasta la desesperanza acerca de cómo evolucionarían.

Sin embargo el afecto pudo más; la fuerza del abrazo, de la contención pudo más. Y eso somos los Humanos Recursos; desde el primero hasta el último instante de nuestras vidas y qué bueno tener la inteligencia emocional, la inteligencia organizacional y las cualidades de las herramientas tecnológicas -el terreno específico de RAET-; pero todo ello subrayando que la robótica ni la inteligencia artificial podrán alcanzar nunca la intensidad emocional de mirarse en otros ojos, ni la presión de ese abrazo de mamá, de la contención, de la comprensión del otro.

Laura Miedziak es gerente de capital humano en Mimos&Co y su ponencia sobre El poder en la gestión de las personas, bien puede unirse con la de Hernan Sandro, mostrando una foto suya de cuando niño; aquel niño que sigue estando en el que hoy gestiona los recursos humanos del Hospital Alemán, de Buenos Aires. ¿Por qué se hilvanan? Porque la titánica apuesta a la vida de Laura demuestra que el amor nos salva, que la contención nos hace crecer y que ese ser que llega un día a la entrevista de los buscadores de talentos es ese mismo niño continuando su viaje y deseando formar parte de un nuevo navío, el navío que es cada organización empresaria.

Un viaje con imprevistos, porque los imprevistos jugan mucho en nuestras vidas, como resaltó el chileno José Tomás Gumucio en su charla musicalizada acerca de si ¿Está RH preparado para enfrentar crisis inesperadas? En el viaje en Buquebús hasta el hotel Sheraton, de Colonia, lo vi cargando al hombro una guitarra tan voluminosa como su metro sententaycinco de estatura. Se acompañó con su guitarra en la presentación en que contó cómo devino el desastre, justamente el día en que habían puesto punto final a la obra más ambiciosa de la cadena Trendy, una compañía fabricante de helados y snacks que emplea a un millar de personas a todo lo largo de Chile.

Volvía contento a su casa esa tarde y poco antes de llegar le avisan que esa modernísima planta recién inaugurada estaba en llamas. Un incendio en su planta y le ocurría a él -hijo de bombero y nada menos que en ese mismo día; ¡vaya ironía!- y más aún, cuando llegó ya había tres líneas combatiendo; tres motobombas que habían llegado por un incendio -otro incendio- muy cercano, que vieron el fuego prácticamente desde sus inicios acudieron al toque. Y se sumaban otras y otras, pero nada; no hubo caso, las llamas avanzaban y avanzaron al punto de consumirlo todo. Y entretanto, los obreros que unas horas antes habían celebrado iban llegando a la planta y miraban con lagrimones que iban ganando su desolación. ¿Qué pasa con mi trabajo en los próximos días, meses?

Allí es donde el responsable de recursos humanos José Tomás Gumucio se dijo: ¿Qué hacer? ¿Qué decir? ¿Cómo contener? ¿Cómo comunicar? No lo sabía -dijo ante el coloquio- pero algo había aprendido durante los 3 años que pasó en el área de comunicaciones de LAN, en el aeropuerto de Santiago, Chile. Sí sabía que debía comunicar hacia afuera y hacia adentro y mantener esa fibra creada durante la construcción de la planta que ahora parecía acabar apenas nacer. Haremos todo lo que sea por bajar el impacto triste de esta hora -dijo a su gente-. Hubo que rebajar la plantilla y sin embargo nadie -dijo- se sintió mal y tienen nuestra promesa de que cuando logremos volver a contar con la planta volverán a estar allí. Ocurrió hace un año y aún no se logró esa reparación, pero sigue el contacto con cada uno.

Hace tiempo que la denominación recursos humanos está en entredicho para referirse a las personas como “recursos” porque no es lo mismo el recurso agua, el recurso mineral o el recurso forestal, por esto de cómo llamamos a los seres y las cosas. Y se oye entonces a los especialistas hablar de talento, capital humano.Hablan de personas, no de cosas inanimadas o de meras cuantificaciones, sin olvidar que muchas organizaciones de todo tamaño los consideraron y aún consideran “recursos”.

Si y en un encuentro donde se dan cita los especialistas que en cada empresa tiene la tarea de buscar y conseguir el talento, no solo se habla con cuidado de ese capital, sino que se enfatiza que las nuevas organizaciones son precisamente: equipos de talento.

Se labura por guita

¿Se labura por guita? Y sino ¿de qué vivimos? Pero ¿solo por guita? Hay estudios que ponen ese punto bastante abajo en el ranking de respuestas. Trabajamos por lo que nos motiva -dice Ernesto Costa, el histriónico conductor / presentador que tuvo este encuentro RAET-. Hay muchos -acotó- cuya meta es dejar una marca en la historia. E invitó a pensar que hay muchísima gente que hace cosas gratis; pensemos en Wikipedia, por ejemplo. Otro tanto los creadores y desarrolladores de software o científicos que trabajan en redes neuronales o anticuerpos monoclonales.

La retribución es, pero no tiene que ser el principal motivador. La retribución tiene que ser buena, siempre; pero atento a que la misión y valores de la organización tienen que ser ese todo mucho más anhelado en el que empresa e integrantes, sus miembros, los coequipers -según se definió más luego- tienen que sentir que están avanzando en ese viaje. Que el ecosistema al que se integran y en el que están sea movilizador es en todos los casos primordial.

No tome empleados

Este RAET summit realizado en Colonia, Uruguay, fue un encuentro en el que los expertos hablaron de la búsqueda de talentos, de su promoción y de alcanzar el estado de realización que es a la vez que personal el realización de la empresa. Y en el decurso de las exposiciones Bernardo Bárcena alertó que las organizaciones que tienen empleados desaparecen; avanzan las que tienen emprendedores. Muy didácticamente fue señalando que ante una dificultad el empleado argumenta que tal cosa ocurre por responsabilidad de un otro, mientras que el emprendedor es el hacedor. Y para esa condición hay un instante inicial de propia decisión: la de construir nuestra propia vida y como fruto de ello vendrá la capacidad de liderar equipos de trabajo. Y esa es la invitación para todos quieran ser CEOs.

La invitación es a pensar nuestro propio puesto -como el bebé feliz que exhibió para deleite y grafica de su charla-. CEO es una elección a diferencia del empleado que solo hace la tarea, a veces solo lo mínimo indispensable, mientras que el emprendedor, el que se adueña de su propio destino, lo intenta una y otra vez y siempre de modo distinto, combinando innovación y creatividad en cada paso. Con intentos de más calidad, la chance del éxito se agranda. Una estadística poco grata dice que solo una de cada diez nuevas empresas alcanzará el éxito. Las mejores empresas del siglo pasado eran las emprendedoras; hoy es obligatorio para no desaparecer, remarcó Bárcena.

Cómo conservar los talentos

Un estudio exploratorio realizado por GhidiniRodil juntamente con el IAE se interrogó acerca de El impacto del proceso de selección en la rotación temprana, vale decir qué pasa con el elegido, un empleado valioso pero que pronto se va. O sea: ¿Por qué se va la gente? Y de la indagación a la que respondió un tercio de 36 empresas, surgió que solo un 54% de ellas sabia porqué se iban esos seres. Eran alejamientos sopresivos y de gente valiosa que se fue de manera voluntaria y de las cuales se obtuvo que un 28% se iba por no cumplirse las expectativas; un 15% por falta de expectativas y metas. Y, solo 13% por recibir una mejor propuesta de otra empresa.

El interrogante seguiente bien puede considerar si ¿como empresa están satisfaciendo las metas y propósitos de la persona?, ¿está atendiendo a sus motivos más profundos? ¿la empresa se está sobrevaluando? El estudio pudo determinar que en ese universo acotado solo 38% de empresas cuentan con una herramienta específica en su proceso de evaluación para mensurar el fit cultural entre cantidato y organización. O sea, la probabilidad de que un candidato a un puesto de trabajo pueda adaptarse y adaptarse a los valores fundamentales y los comportamientos colectivos que conforman una organización. Matías Ghidini puso de relieve que en todos esos procesos debemos contar con métricas y análisis que provean la buena información indispensable para toda empresa, serán los datos que ayudarán a la mejor gestión de expectativas de la persona y su organización.

Alvaro Capobianco, responsable de RAET para la región latinoamericana, destacó que el espíritu del encuentro era atisbar qué nos depara el futuro cercano en esta época de rápidas transformaciones. Allí -dijo- es donde luce RAET sobre sus competidores: sabe escuchar y sabe hacia dónde va el mercado. Tiene ya las respuestas para interrogantes que muchos aún no se han hecho. Tiene un rol importante para asesorar al CEO para mantener ágil y dinámica a sus empresas. Las empresas -todas- ya no pueden ser como hace 5 años: en esta época en que Google incursiona en la fabricación de autos, las empresas deben estar alertas para saber y prevenir acerca de cuál será el Uber que podría poner en jaque su negocio. La respuesta está en la Nube, el espacio donde las compañías realizan hoy todos sus procesos y se trata de cómo gestionamos ese futuro del trabajo.

Tags: Álvaro Capobianco, Bernardo Bárcena, Colonia, HR, José Tomás Gumucio, Laura Miedziak, Matías Ghidini, RAET, Raet Customer Experience 2017, RRHH, Uruguay

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