- 10 de agosto de 2016

Mulesoft atrae talento argentino con su cultura millennial

Vacaciones ilimitadas, viajes anuales, horario flexible, clientes internacionales, capacitaciones constantes, sentido de propiedad y ambiente de start-up. Con esta fuerte cultura laboral millenial, Mulesoft, empresa de software basada en Silicon Valley, planea duplicar la cantidad de ingenieros que trabajan en su centro de desarrollo en Buenos Aires.  


 

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Ross Masson, fundador de MuleSoft, visitó el centro de ingeniería de Buenos Aires y fue anfitrión de un encuentro de prensa, en el que participó Portinos. 

Ross Masson, fundador de Mulesoft, siente que “ganó la lotería” instalando su centro de ingeniería en Buenos Aires. Aquí encontró ingenieros creativos, con una gran capacidad para resolver problemas y una ética de trabajo similar a la de Estados Unidos.

“Hoy Buenos Aires es nuestro centro de desarrollo e innovación y una parte vital de nuestra cultura. Estos profesionales están al nivel de los que se pueden encontrar en Silicon Valley: se forman en excelentes universidades, tienen sentido de autonomía y piensan cómo mejorar las cosas” declaró sin dudas y sin escatimar elogios

La satisfacción se refleja en su sonrisa, impecable como la de muchos ingleses, y los beneficios que le ofrece a las 130 personas que trabajan en el laboratorio local, fundado en 2011. Mientras el 70% del personal argentino pertenece al área de ingeniería, el otro 30% brinda soporte de ventas, administración y recursos humanos.

Mulesoft, algo así como “Mula Liviana” en castellano, busca simplificar el “trabajo de mula” (valga la redundancia) de la desarrolladores y crear productos que faciliten la integración de aplicaciones, datos y dispositivos. Trabajan para más de 60 países y con clientes de la talla y la variedad de Coca-Cola, Tesla, Mastercard, ESPN, General Electric y Spotifiy.

La empresa tiene más de 700 empleados, o “mullies“, repartidos entre sus oficinas de Washington, Nueva York, Amsterdam y otras capitales globales. Sin embargo la mayoría del desarrollo, sucede en Buenos Aires: “No terciarizamos, nuestro equipo es dueño del producto que crea. Ellos diseñan las soluciones, estudian las necesidades y son responsables de la entrega y el testeo” aclaró Masson.

Para extender este “sentido de propiedad” los desarrolladores pueden comprar acciones de sus productos, obteniendo ganancias extras. Con esta responsabilidad y al trabajar en equipo y por objetivos, controlan beneficios llamativos como las vacaciones ilimitadas

En la era donde los ingenieros son escasos y rotan constantemente de trabajo, Mulesoft ostenta empleados con 1, 2 o incluso 4 años de antigüedad. La cultura laboral millennial aumenta la permanencia: les brinda flexibilidad y posibilidades como la de un viaje anual a San Diego (Estados Unidos) para un meetup anual con todo el personal de la empresa a nivel global. 

“Nuestro CEO se despierta todos los días pensando en cultura. Realizamos encuestas periódicamente, para entender cómo podemos mejorar la compañía. Si los empleados sienten que son escuchados y ven que los cambios se implementan, la cultura mejora” sostuvo Masson.

“Puedes escribir o hablar sobre cultura 100 veces pero en la realidad, lo que importa es el valor que le das a la cultura y cuánto tiempo de tu día pasas asegurándote de que sea y se mantenga increíble“, agregó en exclusiva para Portinos.

La empresa también realiza capacitaciones periódicamente, a través de la Academia Mulesoft, y tiene un programa que ofrece pasantías de 3 meses para estudiantes universitarios.

En diciembre mudarán sus oficinas a Puerto Madero, una expansión con la quieren duplicar su personal: “Antes que experiencia buscamos personas que hayan hecho cosas interesantes como enseñar en una escuela o algún deporte extraño. Nos gustan los talentos que intentan mejorar su entorno y superarse. Siempre estamos contratando“, finalizó Masson.

1 de cada 9 ingenieros son mujeres

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Evangelina Ruiz Moreno. 

Evangelina Ruiz Moreno entró a Mulesoft en 2011, cuando la compañía sólo tenía 20 empleados. Hoy son 130 y ella es una de las gerente de ingeniera. Un caso particular, en una empresa donde 1 de cada 9 ingenieros son mujeres.

Evangelina confesó, con total naturalidad, que antes de estudiar ingeniería informática, pensó que se iba a encontrar con el panorama opuesto: “No sabía que iba a ver a tan pocas mujeres. Es una carrera muy favorable y flexible para la mujer, por que si tenés hijos podés trabajar desde tu casa.”

Habla desde la experiencia. En 2015 fue mamá y pudo disfrutar de licencia extendida y vacaciones ilimitadas. Cuando volvió a trabajar, le notificaron que había sido ascendida a gerente de ingeniería: “Tenía dudas sobre cómo iba a balancear mi vida como madre con el trabajo pero me encontré con muchas libertades“, añadió.

Convencida de que la desigualdad de género en la industria se debe a desconocimiento y malos pre-conceptos, participó junto a otras desarrolladoras de Mulesoft de la presentación de Chicas en Tecnología, un proyecto que acerca el mundo de la tecnología a las adolescentes

“Queremos incentivar a las chicas de secundaria para que entiendan qué es lo que hacemos y quitar esos pre-conceptos de qué es una carrera de hombres. A la hora de elegir y contratar personal, el sexo es indistinto“, sentenció.

Tags: chicas en tecnología, Coca-Cola, Espn, Evangelina Ruiz Moreno, General Electric y Spotifiy., Mastercard, millennials, Mulesoft, Ross Masson, talento argentino, Tesla

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