- 27 de enero de 2015

México DF construye el aeropuerto del futuro junto a Norman Foster

El gobierno de México construirá el aeropuerto del futuro junto a Norman Foster, celebre arquitecto británico. El nuevo edificio tendrá aproximadamente 550,000 metros cuadrados, seis pasarelas y la capacidad de recibir a 120 millones de pasajeros al año. La inauguración del proyecto de siete mil millones de euros, está prevista para 2026.


 

Captura de pantalla 2015-01-27 a la(s) 12.34.45

Según estudios recientes, nueve millones de habitantes viven en la capital de ciudad de México, y se estima que casi 20 millones residen en la área metropolitana. El aeropuerto de esta urbe es la puerta de entrada a América Central y suele ser atravesado por millones de personas que viajan diariamente al norte y al sur del continente.

El aeropuerto actual, Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México, fue inaugurado en 1952. Este monstruo viejo recibió a 34 millones de pasajeros en 2014 y mantiene 35 mil puestos de trabajo directos. Sin embargo, su estructura es anticuada para el turismo de este siglo: Las terminales son demasiado pequeñas y los pasillos internos muy largos. Por un error de construcción, dos pasarelas están muy juntas como para operar simultáneamente.

En septiembre de 2014, el gobierno mexicano anunció que el equipo conformado por Norman Foster y el arquitecto mexicano Fernando Romero, yerno del magnate Carlos Slim, será el encargado de diseñar y construir el nuevo aeropuerto en una zona contigua a la del edificio actual.

Los únicos materiales que se usarán en la construcción de este aeropuerto, que será de los más grandes del mundo, serán vidrio, acero y aire. El edificio tendrá un techo gigante traslucido, con forma de X, y una sola terminal, con pasillos tan inteligentemente entretejidos, que los sistemas internos de transporte ya no serán necesarios.

Desempeño ambiental aeropuerto de México

La sustentabilidad ambiental juega un rol clave en el nuevo diseño.

El desempeño ambiental juega un rol muy importante en el proyecto. La estructura abierta del edificio hará que no sea necesario usar aire acondicionado en el verano seco mexicano y facilitará que se use muy poca calefacción en el invierno.

El techo estará equipado con células solares para controlar la exposición de luz interior, por lo que casi no se necesitaran otras fuentes de luz. Como si esto fuera poco, la cubierta del techo también podrá recolectar lluvia para las fuentes de agua del aeropuerto.

La construcción tomará aproximadamente cincuenta años en ser completada, pero los primeros vuelos podrán despegar en 2026. Ya hay un plan de expansión previsto para 2062.

En una conferencia de prensa, Foster explicó sin titubeos que la experiencia de los pasajeros será única: “México ha demostrado especial iniciativa al invertir en el aeropuerto nacional. Demuestra que el país ha reconocido la importancia social y económica del proyecto y está pensando en el futuro. No se compara a nada en el mundo entero”, finalizó.

Fuente: Intel

Tags: Fernando Romero, innovación, México, México DF, Norman Foster, Nuevo aeropuerto de México

Más notas de interés

Registrarse en el Newsletter de Portinos